Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

1964-2014. 50 años.

La presencia de los padres redentoristas en Zaragoza fue un sueño largamente incubado durante muchos años. Sin embargo, por diversas razones, nunca llegaba el momento de poder arrancar con dicha empresa. Después de muchos intentos, en 1945 Monseñor Lino Rodríguez, obispo de Huesca, firmó la autorización para edificar la casa e iglesia dentro de los límites de Santa Engracia. Recordemos que, en esos momentos, pertenecía a la diócesis de Huesca.

El 8 de junio de 1945 Monseñor Lino bendijo la primera piedra de la Iglesia y residencia, en la entonces llamada Avenida de Héroes del Alcázar, hoy de Goya.

La construcción del templo no empezó hasta el 10 de febrero de 1947 y, la bendición de su primera piedra, fue el día 8 de junio, también por el obispo don Lino Rodrigo y el Provincial de los Redentoristas padre Zabalza. Su precio ascendió a la cantidad de tres millones de pesetas, de las de aquellos años, con facilidades de pago. Pero según las crónicas costó “Dios y ayuda” poder reunir dicha suma para terminar la obra y pagar.

La Iglesia se inauguró solemnemente el día 20 de mayo de 1951.

La Iglesia, el edificio, estaba terminado, pero faltaba de todo; aun hay quien recuerda algunas eucaristías con los fieles sentados en el suelo por falta de bancos. En este momento de nuestra apresurada cronología, recordando los orígenes del Perpetuo Socorro, no podemos olvidar al padre Jesús Faus y su inmensa labor entre los años 1953 y 1959. Poco a poco fue encontrado donativos para ir revistiendo la Iglesia, el retablo de los hermanos Albareda, el cuadro con el Icono de la Virgen que se colocó en la Nochebuena de 1954. El artesonado, el revestimiento de las columnas, el alzado de la torre, las campanas,...

Así, poco a poco, se fue configurando el templo del Perpetuo Socorro de Zaragoza, tal y como lo conocemos actualmente, para terminar siendo en lo que hoy es y llamar la atención por la belleza y armonía de sus arcos, por los colores de sus vidrieras, por su artesonado y por la luminosidad del retablo desde donde brillan los oros del cuadro y reparten ternura los ojos de la Virgen.

El santuario es de estilo baslical bizantino, con mezcla de mudéjar. Sus dimensiones son muy grandes. Mide 47 metros de largo por 20 de ancho y 17 de altura hasta el artesonado. El altar es de alabastro, lo mismo que dos púlpitos que adornan la entrada al presbiterio.

Al coro se asciende desde la misma iglesia, accediendo a unas amplias tribunas que recorren todo el cuerpo de la iglesia, a la que están abiertas mediante una serie de arcos de inspiración mudéjar, de fina belleza, inspirados en los que existen en el edificio de correos en el paseo de la Independencia.

También cabe destacar las tres series de vidrieras, de gran belleza e inspiración teológica, que recorren las paredes y aportan luz multicolor a las naves del templo

En la iglesia, así considerada, sin contar las tribunas, caben cómodamente sentados 700 fieles.

Finalmente, el día 9 de mayo de 1964 el santuario del Perpetuo Socorro fue erigido Parroquia por don Casimiro Morcillo, ya obispo electo de Madrid-Alcalá, pero que no había tomado posesión todavía y seguía ejerciendo en su anterior sede: Zaragoza. Tenemos que aclarar que, desde 1957, Santa Engracia y toda su parroquia había vuelto del obispado de Huesca al de Zaragoza. El mismo día, también fueron erigidas las vecinas parroquias de San Juan de la Cruz y el Corazón de María; tres nuevas parroquias de religiosos que se desgajaron de la de Santa Engracia.

Inmediatamente comenzaron a funcionar y normalizarse todas las actividades parroquiales, grupos, catequesis, impartir sacramentos. Desde entonces, más de 5.000 bautizos, 3.000 confirmaciones y 2.000 bodas jalonan su larga historia.

En el año 1986 llegó la Cofradía a la Parroquia del Perpetuo Socorro, saliendo procesionalmente por primera vez el Jueves Santo de 1987. En esos días era Párroco el Padre Olegario Rodríguez quien nos recibió con los brazos abiertos, con una frase llena de cariño: “ésta es su casa” y con el recuerdo en el bicentenario de la Muerte del fundador de los redentoristas, San Alfonso María de Ligorio, que se celebraba en esas fechas, autor de la obra “Visitas al Santísimo Sacramento” con lo que quiso ver un claro punto de encuentro entre los Padres Redentoristas y la Cofradía.

De todos estos años y los transcurridos posteriormente, habría mucho más de lo que se podría hablar; pero basten estas líneas para tener un punto de recuerdo de estos 50 años de nuestra Parroquia del Perpetuo Socorro.

Fuente: Publicación de nuestra Parroquia con motivo del 50 Aniversario.