Cuaresma 2016.

El miércoles de ceniza es el día en el que comienza la Cuaresma. No es el día en el que acaba el Carnaval.

La ceniza se obtiene de quemar los ramos bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior.

Las cenizas, como polvo, son un signo muy elocuente de la fragilidad, del pecado y de la mortalidad del hombre, y al recibirlas se conoce nuestra limitación; riqueza, poder, títulos, de nada nos sirven.

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:

  • "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás".
  • "Conviértete y cree en el Evangelio".

La Cuaresma comienza con el miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia, limosna y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida.

Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar cómo es nuestro comportamiento con nuestra familia y con los demás.

En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante

en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta

Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación

La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida pascual de Cristo.

Vuestro Hermano Mayor.