Devoción Eucarística.

Se nos amontonan las historias interesantes. Durante el año vamos guardando historias dignas de ser contadas y cuando llega la hora de escribir, tenemos muchas más historias de las que caben en el espacio físico del boletín, teniendo que decidir de entre la montaña de papeles, cuál elegimos de entre todas. Por eso, esta vez, hemos decidido contaros dos historias, de dos personas conocidas, que creemos dignas de ser contadas, puesto que no somos capaces de desechar ninguna.

1) Anne Igartiburu: «La búsqueda de Dios es una aventura y un regalazo».

Deseosa de ser madre, Anne adoptó a Noa, una niña india que vivía en el orfanato de Ankur, llevado por las religiosas de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana. Allí conoció a Sor Primi Vela y ese contacto y ese ambiente cambiaron su vida. Sin darse cuenta se encontró a Dios de frente, y claro, cuando ocurre, inevitablemente te cambia la vida, como podemos comprobar en las dos historias de hoy.

Para ella todo es nuevo, todo es búsqueda, no viene de una familia religiosa y por lo tanto esos comportamientos no forman parte de sus anteriores costumbres. Afirma que quien no tiene a Dios, vive de otra forma y busca la felicidad de otra manera y en otras cosas. Para Anne, conversa reciente, Dios es vida, es compromiso, aprendizaje, solidaridad: ¡y todo desde la celebración, con alegría; incluida la misa dominical!

Ha hablado mucho con Sor Primi, a quien le transmite que en ocasiones, esta nueva conversa, no sabe si lo que hace es lo correcto, ante lo que la religiosa le hizo ver lo importante que podía ser para los demás su ejemplo de vida, y más en su caso, al ser una persona muy conocida: «quizá sin saberlo eres referente para otras personas».

Anne lleva una vida bastante discreta, y no trascendió a los medios que había adoptado otra niña, esta vez vietnamita, hasta que un domingo la fotografiaron saliendo de misa con sus dos hijas.

Actualmente dedica parte de su tiempo y de sus vacaciones a ayudar a las Hermanas de la Caridad y a Manos Unidas. En la India colabora con los hospitales de los enfermos de Sida. Cuando se le pregunta, ¿porqué?, responde con la contundencia del nuevo converso, para el que no todo es porque sí y afirma: «por haber encontrado lo que antes no tenía».

2) María Vallejo-Nájera: «Tras mi conversión mi vida se ha complicado muchísimo, pero soy mil veces más feliz».

Cristo despertó su alma en una peregrinación a Medjugorje (Bosnia-Herzegovina), en el año 2000. Hasta entonces sólo era, como tantos otros, una cristiana, sociológicamente hablando. Pero desde entonces, afirma que sólo le interesa una cosa: «que al morir pueda entregar algo a Dios, de momento siento que llevo las manos vacías …».

Afirma con pasión y sin miedo al ridículo, se le han reído mucho, y eso ya no le hace mella, que tiene gran fe en el poder de intersección de los familiares y amigos que van a cielo (cuerpo purgante o triunfante de la iglesia), antes que nosotros (cuerpo militante). Su padre había fallecido recientemente y ella está convencida de que su padre, en el cielo, estaba muy feliz de ver a uno de sus tres hijos en ese lugar lleno del amor de la Virgen María, que debió orar mucho por ella y que entonces el Señor actuó.

Cuando se le pregunta sobre cuál es el mayor regalo que ha encontrado en la Iglesia, se le iluminan los ojos, le cambia el semblante y sin dudarlo afirma: «la eucaristía, también estoy muy enamorada de la adoración». Confiesa que el sacramento de la confesión le parece muy importante. Esos son los tres pilares que la sostienen en su batalla espiritual. «Siento realmente la presencia de Dios en la eucaristía y eso me llena totalmente, ¿hay algo que te pueda llenar más, que la verdadera presencia de Jesucristo en la sagrada forma? Es algo que los católicos no nos terminamos de creer del todo, de lo contario caeríamos postrados de rodillas y no nos atreveríamos a levantarnos. Es algo que nos envidian mucho desde las otras religiones, o incluso confesiones cristianas que no creen en la eucaristía: poder ver a Dios, poder tocarlo».

Queridos hermanos en Cristo, buscad todo lo que podáis sobre esta increíble mujer. En internet tenéis multitud de información sobre ella, os aseguro que merece la pena, todo sobre ella es impactante. Buscad en especial «testimonio de conversión de María Vallejo Najera». Una mujer que pertenece a la alta sociedad española, que se codea con la alta sociedad británica, ha decidido hacer de su vida un testimonio de fe, ha decidido poner su vida al servicio de Jesús. Casada con un inversor de éxito, escritora de fama reconocida; todo lo ha puesto al servicio de la causa: el amor de Dios. La han ridiculizado, se han reído de ella porque habla de cosas que de no pasarlas por el tamiz de la FE, no se entienden. En la editorial, dejó de ser la niña mimada, empezaba a decir cosas inconvenientes; hasta que los lectores la están volviendo a poner en su sitio.

Os extracto dos impactantes textos para ir abriendo boca de su testimonio: «Cuando sentí aquella voz, que nadie más parecía oír, en unos segundos toda mi vida pasó por delante de mis ojos, vi todos mis pecados, yo pensaba que era santa; porque no robaba, no mataba, … Yo, en ese momento me quise morir, porque el amor que sentía en mí, por parte de Dios, era brutal, nunca había sentido nada así, ni parecido. Tuve un desgarro bestial en mi corazón por el dolor que había provocado en Cristo por mis pecados. Todo lo que le había hecho a otras personas, se lo había hecho a él …»

«A partir de ese momento cambió mi vida, comencé a ser una apestada, muchos amigos pensaron que me había vuelto loca, la editorial con la que trabajaba, me dejó de lado … Pero a pesar de tantos problemas, comenzaron a llegar a mi vida grandes regalos».

Javier Barco