Escribe nuestro Hermano Mayor.

Queridos hermanos cofrades:

Estamos ante un nuevo proyecto, de continuidad como no podía ser otra manera, muy ilusionante, apasionante diría yo, basado en los puntos que leí en Capítulo General Extraordinario con motivo de las elecciones y que vuelvo a escribir de forma resumida:

1. Orden y estilo procesional establecido y aprobado de principio a fin. Hay que dar la importancia que se merecen a todas las Secciones, desde la Cruz de Guía, pasando, por nuestras velas sin un watio de luz eléctrica, los atributos, las hermanas de mantilla, el silencio alrededor del Paso del Amor Fraterno, los pasos andando, etc.

2. Objetivos y definición claros de las vocalías que se conformen. Haremos especial hincapié, si cabe, en las vocalías de Liturgia y Hermandad porque creemos que su contenido es primordial para ofrecer a los hermanos la religiosidad y convivencia que demandan. Es fundamental también la vocalía de Patrimonio debido al volumen que está adquiriendo y el que se espera.

3. Reforma de los Estatutos que quedan anticuados a la realidad presente de la Cofradía.

4. Lo más importante en nuestras procesiones son los Pasos y lo que éstos nos ayudan a predicar en la calle. Son la prioridad y es en ellos hacia donde volcamos nuestros mayores esfuerzos. Todos los demás, los acompañamos desde las distintas secciones. Este es uno de los motivos por los que se decidió que salieran andando y nunca con ruedas.

5. Fomentar el culto a nuestras Sagradas Imágenes, incluyendo el apostolado. Y todo ese trabajo ha de ir encaminado a nuestro principal objetivo; que no es otro que vivir en hermandad en el seno de la Cofradía durante todo el año y salir a la calle en procesión a anunciar con estruendo el Misterio de la Eucaristía en la calle, de ello se encargan nuestros tambores y bombos, con la mejor puesta en escena que sepamos y de la que seamos capaces.

La llegada del Señor de la Santa Cena (para nosotros el Señor de la Cena, o simplemente el Señor), ha cambiado muchas cosas. Nunca lo hubiéramos imaginado, ni el mejor de los sueños hubiéramos pensado una realidad así, pero Dios nos quiso bendecir: ¡una de nuestras imágenes al culto! Os animo hermanos, a ir a la parroquia a visitarlo, a rezarle, a hacerle compañía para que no esté sólo.

El Señor de la Cena ha venido a cambiar muchas cosas, entre ellas, la relación con la parroquia. Estamos aumentando, mucho, la relación y la integración en la misma; hermanos nuestros forman parte del equipo de lectores, son catequistas, forman parte del Consejo Pastoral, etc. Os animamos a participar en las áreas de actuación que desde la parroquia se nos ofrecen. Para pedir, primero hay que dar, y nosotros debemos estar muy agradecidos a nuestra parroquia, gozamos de unos espacios muy amplios para guardar nuestro patrimonio, para nuestras oraciones, cultos y celebraciones. Debemos aprovechar definitivamente, el camino abierto por el Señor de la Cena, la disposición nuestro párroco Damián y del padre Víctor, es extraordinaria.

Este fin no ha de hacernos olvidar, como cristianos que somos, los momentos que vivimos durante todo el año. Ahora, tiempo de Adviento, época más tranquila para la vida del cofrade comparado con Cuaresma, debemos aprovecharlo para lo que es, para prepararnos para la Navidad. Prepararnos para ver que Jesús llega a nuestras vidas y que nos encontramos con Él. Jesús nace en nuestras vidas.

Os animo a todos a formar parte activa de la Cofradía, hay mucho trabajo que hacer y son necesarias todas las manos.

¡Feliz Navidad! y que nuestros deseos cofrades sean cumplidos en el nuevo año.

Vuestro Hermano Mayor