Restauración del Paso del Cristo del Amor Fraterno.

Como ya hemos recordado en varias ocasiones, la próxima Semana Santa, nuestro Cristo del Amor Fraterno cumplirá su vigésimo quinta salida en procesión y el Paso de costaleros lo hará por vigésima vez.

Con motivo de tal conmemoración, con el ánimo de que el paso luzca su mejor aspecto, hemos acometido una restauración de algunos elementos del Paso que, con el transcurso de los años, comenzaban a mostrar pequeños síntomas de deterioro.

Además, es una obligación inexcusable, de todos, mantener y conservar periódicamente nuestros bienes y enseres; por otra parte, es la única forma de conseguir que los inevitables deterioros que puedan sufrir, por el transcurso del tiempo y su uso, no terminen produciendo daños irreparables.

  

Nuestro Paso es de madera barnizada y está montado sobre tornillos pasantes, por lo que el movimiento de los transportes y ensayos, los cambios de temperatura y humedad a lo largo del año, van afectando paulatinamente su estructura, lo que produce que, poco a poco, y año tras año, se vaya descuadrando, tirando la estructura del resto de los elementos que van atornillados a ella, especialmente la canastilla; lo que a su vez, ocasiona problemas en las cartelas que se colocan en sus uniones. Dichas circunstancias afectan, igualmente, a la capa externa de barniz.

  

Por todo ello, este año hemos emprendido una tarea de restauración de nuestro Paso, procediendo, en primer lugar, a desmontarlo íntegramente, para luego volver a montarlo, recolocando todo en su sitio, ajustando y apretando toda la tornillería. Después, hemos sustituido los tirantes que tenía en los laterales por una zambrana de madera para añadir estabilidad a la estructura y evitar, en la medida de lo posible, que en el futuro se vuelva a descuadrar, o tarde lo más posible.

  

En segundo lugar, estamos procediendo a proteger el barniz exterior con una capa, o varias en algunas zonas, según su estado de conservación, con aceite de linaza con tierras de caoba, para posteriormente, frotarlo todo con muñequilla para igualar el tratamiento aplicado.

  

En las fotos que acompañan esta explicación se puede observar un lateral del respiradero con la cartela sin dar la capa de linaza y un detalle de la misma con el tratamiento una vez aplicado. También una foto del lateral del Paso -canastilla y respiradero- en el que se aprecia una parte del respiradero, todavía, sin la nueva capa protectora.

  

También estamos aprovechar los trabajos para reparar alguna esquina de las tallas del Paso que ha sufrido alguna fractura a consecuencia de algún golpe a lo largo de estos años.

  

Con todo este trabajo queremos que nuestro Paso, en la vigésimo quinta salida del Cristo, luzca como nuevo, o mejor. Queremos recordar que, en realidad, ningún año ha lucido “como nuevo”. El primer año salió, prácticamente sin tallar y, por supuesto, sin barnizar. Año tras año, se han ido sumando nuevas partes talladas, finalmente se barnizó y se pusieron los actuales faldones cono sus broches bordados. Año tras año, se han ido sumando nuevas cartelas en plata, a lo largo de la canastilla y respiraderos, hasta prácticamente concluir el pequeño vía crucis iconográfico que queríamos representar en nuestro Paso. Esta Semana Santa, en su vigésima salida procesional, saldremos, más que con un Paso “como nuevo” en un Paso nuevo.