San Andrés. El apóstol afable.

   Andrés y Juan estaban en las orillas del Jordán con Juan el Bautista quién señaló a Jesús como "el cordero de Dios". Y, fueron los primeros que se fueron tras los pasos de Jesús a conocerlo; dónde vives, le preguntarán.

  En el evangelio figura siempre como hermano de Pedro, también pescador Galileo como su hermano, como Juan y su hermano Santiago. Físicamente fuerte, acostumbrado a un trabajo físico, a remar, a tirar de las redes. Hombre de segunda clase, siempre conocido por ser hermano de Pedro. Sonriente, amigable, cordial, sosegado.

  José Luis Martín Descalzo, en una de sus obras nos lo describirá como: el hermano de Pedro, pescador como él, pero, según parece, con un carácter muy diferente del de su hermano. Es —dice Sergio Fernández— un místico a su manera. Tímido, profundamente religioso. Más constante que su hermano en sus búsquedas, austero. Un buen patrón para las iglesias orientales.

En el paso del boceto dibujado al barro y, posteriormente, a la talla, prácticamente no ha cambiado. Reconocemos en esa imagen la persona cordial, generosa que nos aproxima lo que de él conocemos. También se aventura su timidez, esa posición que nunca le lleva a ser el líder de un grupo, pero, a la vez, es imprescindible para que crezca.

Terminada, la imagen, de pie a un lado de la mesa, es una de las que más destaca en el conjunto y su mirada serena y segura impresiona por igual a todos.