San Pedro. El apóstol del riesgo.

   Tú eres el Cristo, el hijo del Dios vivo”

  Respondió Pedro rápidamente a la pregunta que Jesús hizo a los doce: “¿Quién soy yo?”

Y Jesús le  dijo a Pedro: “Y, tú, eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia.”

Pero, Pedro, no fue siempre una roca. Su carácter impulsivo lo lleva a negar al maestro en la noche más larga, preludio de la Pasión. Pero, también aquí nos mostró el camino, de la humildad de levantarse el primero, de pedir perdón. Después de la resurrección hizo la triple profesión de fe y amor en su Maestro y, Cristo, lo confirmó entonces como líder de su Iglesia.

  Gran pescador. Impulsivo, impetuoso, fuerte, extrovertido. Nacido para ser líder. En la imagen vemos una persona madura, con el rostro marcado por las arrugas de la responsabilidad, el pelo gris, vencido por las canas, cano, incluso un poco calvo. Pero también vemos un rostro fuerte, pero limpio, una mirada segura de quién está acostumbrado a mirar de frente a las personas y a los problemas, que nos traslada el perfil de la persona decidida, del líder de un grupo.

Además, en el Paso y en la composición de capilla, lo veremos siendo el primero en recoger el cáliz de las manos del Señor.