Santiago el Mayor. El apóstol ambicioso.

   Concédenos sentarnos, uno a tu derecha y otro a tu izquierda”

  Era pescador y trabajaba con su padre y su hermano Juan quién, seguramente ya la habría hablado de Jesús antes de que les llamara para ser pescadores de hombres.

Jesús lo llamó hijo del trueno; era de recia personalidad y temperamento ardiente. Con su hermano pretendió el primer puesto en el Reino.

Así fueron los hombres que Jesús escogió: envidiosos, egoístas, codiciosos. Pero El les cambió el corazón. Santiago recorrió el imperio romano desde oriente hasta Finisterre predicando la palabra de Jesús y fue reconfortado por María a orillas del Ebro. Y, tras volver a Jerusalén, fue el primer apóstol que selló con su sangre la verdad de Cristo.

  En la imagen vemos al pescador determinado, constante, tanto para trabajar en la barca, como para pedir el primer puesto o salir a recorrer el imperio romano. También, de forma muy marcada a la persona mayor que también se sentó a la mesa del Señor. A todos llama la atención la perfecta representación de los rasgos de la edad en su rostro.