Santiago el Menor. El apóstol desconocido.

   Silencio”

  Es el más desconocido de todos los apóstoles. Aparece en todas las lista de los doce que recogen los evangelios, en todas encabeza el tercer grupo de cuatro apóstoles, como “Santiago, hijo de Alfeo”, pero nada más dicen de él los evangelios.

No tenemos ninguna frase suya que nos de pistas sobre su pensamiento, su personalidad. Por eso, su nota característica es el silencio, la discreción, probablemente la timidez.

Pero, únicamente, logrará pasar desapercibido hasta el momento de su muerte, que nunca pudo imaginar que se produciría en el cercano templo, después de arrojarlo de las almenas.

Es el que escucha, silenciosamente el último de la fila, y hace. Fue escogido para ver, oír, andar y trabajar. Es el símbolo de los millares de cristianos, “nadies”, que nos cruzamos por la calle y llegan a ser “alguien”, por la elección de Dios y su trabajo.

  En la imagen lo vemos enun segundo plano. Mirando hacia abajo, con los ojos bajos, la cabeza vuelta; escucha, pero es como si no quisiera hablar ni que le vean. Él está ahí. Da testimonio con su presencia y sus hechos. También, como primo del Señor, su imagen, guarda un cierto parecido físico.