Simón. El apóstol celoso.

Y simón, llamado Zelotes”

También se cierne la oscuridad sobre el undécimo apóstol, Simón, sobre el que lo único que nos transmiten los evangelios son los apelativos de “cananeo” y “celote”.

Pertenece a la secta de los Zelotes, partido político caracterizado por el fanatismo. Quizá se decidió a seguir a Cristo abrigando la idea de un Mesías libertador, con la esperanza de una victoria política.

¿Cómo se convirtió este ardiente personaje al mundo del evangelio? No lo sabemos; pero a medida que caminaba con Jesús, iba cambiando. Sus ambiciones políticas, se transforman en ambiciones pacíficas; su mentalidad militar se transformó en mentalidad misionera. Hizo suyas las metas y motivos del Maestro.

Lo poco que sabemos de él hace difícil caracterizarlo. Casi parece que sea eso lo que nos transmite la imagen de Navarro Arteaga. Al verlo, parece como si no estuviera, distraído con la perrica, pero si se le mira fijamente, también, parece que este diciendo: “sí”a todo.