Informe de novedades.

En esta ocasión, al hablar de las novedades que está preparando nuestra Cofradía, no podemos limitarnos a las de esta próxima Semana Santa, tenemos que comenzar retomando lo que decíamos el año pasado, ya que, en estos momentos, nos encontramos ante un reto tan importante y ambicioso que, en realidad, lo es de varios años y para muchos años.

Efectivamente; en los últimos años hemos avanzado mucho y en diversos frentes. De una parte, tenemos que recordar la renovación del Paso de la Santa Cena para que pudiera salir andando, la ampliación de los respiraderos, la nueva iluminación y la reorganización de las imágenes en el mismo, culminando todo con la nueva imagen del Señor de la Cena bendecida hace ahora dos Semanas Santas e instalada en su altar en el pasillo de la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. De otra parte tenemos que reseñar el desarrollo del plan Quinquenal; han sido muchos los elementos que hemos ido incorporando a nuestro desfile; podemos recordar: los faroles de guía, la cruz, los dos cuerpos de acólitos completos, los ciriales, las cruces penitenciales en la procesión. Simultáneamente, también, hemos avanzando en el Paso del Cristo del Amor Fraterno; así se han incorporado las cartelas de la Entrada y la Virgen del Subterráneo, y, también, se ha hecho un trabajo muy importante, interno y, por ello, oculto pero del que depende la seguridad y conservación del propio Paso: se ha desmontado completamente, la parihuela incluida, volviendo a montar todo en su lugar, bien cuadrado, ajustado y respretando todas las uniones de las diversas piezas que lo componen -pensemos que, tras veinte años de ensayos, desplazamientos y procesiones, la dilatación por la temperatura,... todas las uniones habían cogido holgura, desplazando unas piezas a otras y desencajando el conjunto-. Además, se volvió a barnizar el Paso.

Pues bien; aunque todo esto pueda parecer un largo camino que nos pudiera deja sin nuevas metas, en realidad ha sido el camino que nos ha llevado al gran proyecto que como Cofradía tenemos, en estos momentos, arrancando: el nuevo apostolado para el Paso de la Santa Cena, con las adaptaciones necesarias para poder instalar estas nuevas imágenes y adecuarlo para el gran estreno de la Semana Santa de 2017.

Pero; antes de que llegue ese momento, creíamos necesario terminar una proyecto como Cofradía. Había que cerrar una página para poder abrir la siguiente. Nos referimos a concluir, al menos formalmente, el proyecto de Paso del Cristo del Amor Fraterno, que echó a andar en la Semana Santa de 1996 y, esta próxima Semana Santa, veinte años más tarde, saldrá a las calles con todos sus elementos terminados.

Esta Semana Santa de 2016 saldrá con las tres últimas cartelas que faltaban para terminar el conjunto: el Lavatorio de pies, la Oración en el Huerto y la Resurrección. Acompañan estas líneas los bocetos de las tres, los barros de dos y el dibujo de una de ellas, todos realizados por Navarro Arteaga y posteriormente fundidas por el orfebre.

Desde hace diez años, cuando se puso la primera cartela, nos hacía ilusión que la última, la que culminara el proyecto, fuera la de la Resurrección, ya que simbólicamente es la que cierra el Vía Crucis que rodea nuestro Paso y supone, también, la meta a alcanzar.

Con estas tres últimas cartelas, como decíamos, el Paso saldrá formalmente concluido según su proyecto original. Con esto queremos decir que todo el Paso, por primera vez, se verá terminado, con todas sus maderas talladas, barnizadas, con todas las cartelas, con sus faroles y faldones con los broches. Al verlo, nadie podrá pensar que pueda faltar algo en su conjunto. Sin embargo, entre nosotros, tenemos que decir que para el futuro puede quedar algún retoque en su iluminación y en el monte.

Finalizado el gran proyecto del primero de nuestros Pasos, llega el momento del Paso de la Santa Cena; de volcar todos nuestros esfuerzos por conseguir que tenga en la calle la misma presencia y trascendencia que el Paso del Cristo. Para acometer esta tarea tenemos ya una ventaja: el camino recorrido. El Paso lo pusimos a andar hacer cuatro año y hace dos llegó la imagen del Señor de la Santa Cena; dos eslabones básicos para conseguir ese objetivo. Ahora nos queda por desarrollar lo acordado en el último Capítulo General Extraordinario: el nuevo Apostolado y la adaptación del Paso para acogerlo.    

José Antonio Navarro Arteaga, desde el mismo 9 de enero en que acordamos hacer realidad este proyecto, ha comenzado a pasar sus ideas de ese nuevo apostolado a la realidad. De sus sueños y bocetos al barro, para luego comenzar a llevarlos a la madera para poder configurar nuestro sueño.   

En otras páginas, de este mismo programa, acompañamos los dibujos de los doce apóstoles -los seis primeros que ya presentamos en el Capítulo, con los seis restantes que, también, tenemos ahora, todos ellos con sus explicaciones-. Además, estas líneas las acompañamos del barro, de uno de esos apóstoles, que el imaginero ya ha llevado, del misterio que sueña, a la realidad. Poco a poco, se ira viendo acompañado por sus hermanos hasta completar la magnífica realidad que esperamos la Semana Santa del próximo año.

Como decíamos; para poder instalar, adecuadamente este apostolado, necesitamos ampliar el espacio disponible en el Paso. Para conseguirlo, la idea es ampliar la plataforma superior del paso hasta la misma anchura y longitud que la plataforma inferior, que también viene limitada por la anchura de las puertas del Perpetuo Socorro y, por ello, establece las dimensiones del Paso que por ellas puede salir. Con esto conseguimos ampliar en unos veinte centímetros la anchura y longitud del Paso, que multiplicado por el tamaña de todo el conjunto, supone ganar mucho espacio para que las imágenes se puedan ver mejor.

Cuando se afronta un reto de la trascendencia de realizar doce imágenes, parece lógico que, al llevarlas a la realidad, se presenten con todos los elementos que la rodean del mejor modo posible. Esto exige terminar de dorar los respiraderos del Paso para que no se vean sus maderas desnudas. El dorado supone un esfuerzo importante, pero dará una mayor presencia a nuestro misterio.

Aprovecharemos la ocasión para incorporar un elemento a nuestro Paso del que venimos hablando hace varios años: en las esquinas unos arcángeles. El Paso de la Santa Cena, necesariamente, es muy grande, muy largo y por eso muy recto. Para intentar que gane formas, volúmenes, que no sea tan rectilíneo, queremos poner esas pequeñas imágenes en sus esquinas.

También, queremos aprovechar la ocasión de este inmenso estreno, para redondearlo completando otro proyecto comenzado hace poco tiempo: la renovación de la iluminación del Paso. Con esta idea, el proyecto apunta a instalar en las cuatro esquinas, cuatro faroles arbóreos, que completen la iluminación del mismo, ocupando el menor espacio posible y dejando la mayor visibilidad de las imágenes que componen el misterio.

Con la misma intención, aunque esto ya será un proyecto para varios años, queremos, de una forma parecida a lo que hemos ido haciendo en el Paso del Cristo, sustituir las cartelas talladas con elementos vegetalesde la canastilla del Paso, por otras con escenas del antiguo testamento, talladas en madera y policromadas, que puedan aportar variedad y color al mismo. En este momento no hemos definido las cartelas a ejecutar, pero en el antiguo testamento tenemos muchos momentos que podemos recodar, desde la creación con Adan y Eva, el Paraíso, Noé, los Patriarcas, Moisés con las tablas de la ley, David y Salomón con sus salmos, los profetas,... todo un amplio repertorio de momentos y textos que, hoy en día, seguimos teniendo presentes y de los que muchas veces no somos plenamente conscientes.

Con estas líneas acompañamos un dibujo en el que presentamos las propuestas de actuación sobre nuestro Paso según se presentó en el último Capítulo.

Finalmente, tenemos que terminar como todos los años, recordando que todo esto es posible, únicamente gracias a la inmensa generosidad y la ayuda de muchos hermanos. Este año queremos recordar, muy especialmente, la enorme generosidad de ese numeroso grupo de hermanos que ha dado un paso al frente y se ha ofrecido a financiar el nuevo apostolado. Muchas gracias a todos ellos. Pero, también, queremos aprovechar la ocasión de invitaros, a todos, a aportar vuestro granito de arena a este inmenso proyecto, de colaborar con nuestra Cofradía. Todavía no está todo hecho, quedan dos apóstoles por resolver su financiación. Se puede hacer con mucho o con pequeñas aportaciones. Igual que el Paso del Cristo se ha ido tallando y ejecutando sus cartelas, en buena medida, donativo a donativo, queremos animaros, especialmente, a colaborar con este inmenso reto de la Cofradía.

¡Muchas gracias a todos!