Semana Santa 2013.

Escribe nuestro Hermano Mayor

Queridos hermanos cofrades:

Esta Cuaresma pero, sobre todo, esta Semana Santa, van a estar marcadas por nuestro pasado, por el recuerdo de aquellos cofrades de la Eucaristía, que se sumaron a una revolución en marcha, a las nuevas tendencias “semanasanteras” del momento, que fueron sustituyendo las bandas de música por las bandas de tambores y bombos al más puro estilo del Bajo Aragón. Cambios que darán paso a la Semana Santa actual -nada menos que de interés turístico nacional- que no deja de avanzar con paso firme, cadencioso y elegante, conservando tradiciones y recuperando otras olvidadas y que, con sus matices, la hacen distinta e inigualable.

Tal y como os decía hace unos días, en el acto de la inauguración del quincuagésimo aniversario de nuestra Sección de Instrumentos, estamos de enhorabuena. Este año celebramos los primeros 50 años de andadura de nuestra Sección de Instrumentos. Celebración que nos es cercana a todos, porque casi todos hemos pasado por ella, porque tenemos a nuestros hijos o amigos, y de la que yo, todavía me siento integrante, después de 35 años de cofrade. Es sin duda, “el sonido de la Eucaristía en la calle”. Además ha sido durante muchos años, lo sigue siendo en la actualidad, la Sección más numerosa de la Cofradía y la que consigue atraer a los nuevos cofrades.

Os comentaba también un recuerdo, que tengo especialmente grabado y que por su importancia quiero resaltar en estas líneas. Se trata del día que la Sección se volcó con el proyecto de sacar a hombros el Paso del Cristo del Amor Fraterno. Muchos cofrades dejaron el instrumento en casa o en el coche después de haber estado ensayando todo el invierno, para ser los primeros portadores. Muchos de ellos siguen hoy en activo y se sumaron al proyecto sólo porque era necesario, sólo porque su Cofradía los necesitaba, y sólo porque ninguna sección es más importante que otra. Sólo importa lo que todo el conjunto muestra en la calle y la sensibilidad con que lo hace. Desde la perspectiva que nos da el paso del tiempo, vemos que este hecho no hizo desaparecer la Sección como algunos pensaban, sino que fue el germen de otra Sección y que, al final, la gran beneficiada ha sido la Cofradía. Han pasado muchos años desde este recuerdo, pero creo que el espíritu es el mismo y nos da una idea del camino que la Cofradía, con su Sección de Instrumentos a la cabeza, ha tomado. Por ello os doy las gracias: por hacer valer el bien común al particular.

Por todas estas razones, vamos a vivir estos días, de cuaresma y Semana Santa, mirando de frente a la Sección de Instrumentos, acompañándoles en sus celebraciones y haciéndonos partícipes de su aniversario, que es el nuestro; sin olvidarnos de que lo principal es dar público testimonio de Fe mostrando el Misterio de la Eucaristía en la calle.

Os animo a todos a colaborar y participar en todos los actos organizados por la Cofradía, tanto de celebración del quincuagésimo aniversario de la Sección, como de Cuaresma y Semana Santa; esperando que sea para todos un año de buenos recuerdos, que lo disfrutemos y que se cumplan las metas que nos hemos propuesto.